Serie: “La Vida Cristiana Es Mas”                                                           

Texto:  Génesis 24:1-26

Introducción:  El Apóstol Pablo compara la vida cristiana con                         

 la vida del atleta, el militar y la de un labrador.   (2 Timoteo 2:4-6)

 

·         Pablo enseña que el atleta no es coronado sino lucha legítimamente. Del militar dice que ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida a fin de agradar aquel que lo tomo por soldado. También dice que el labrador para participar del fruto tiene que sembrar, “trabajar” primero.

 

¿Cual es el propósito de la comparación? Demostrar que en los tres casos se necesita dedicación, esfuerzo, disciplina, sacrificio, buena condición física y mental para lograr alcanzar el beneficio, el objetivo.

 

·         Abraham está en la postrimería de su vida, “viejo y bien avanzado en años, pero bendecido con una promesa que lo hacía vivir todavía aunque su esposa Sara había muerto.” Abraham tenía muy claro cuál era la razón

por lo cual Dios lo había escogido y bendecido, hacer de él una nación grande para Dios, por tal razón quería poner todo en orden.

 

·         Abraham muestra que aun cuando tenemos la seguridad de que hemos recibido de Dios una palabra profética hay una labor que nos corresponde a nosotros realizar, porque hay palabras profética que requieren una participación humana.

 

·         Deberíamos sentarnos a analizar toda palabra que Dios nos ha hablado para ver qué participación tenemos nosotros para que se logre el cumplimiento.

 

·         Abraham tenía que asegurarse que la esposa de su hijo Isaac no fuera de los Cananeos. Para que esto se hiciera bien, llama a su criado de confianza, el más viejo en su casa; el que gobernaba, ministraba todo lo que Abraham tenía, “Eliezer” (Dios es mi auxilio). Eliezer es llamado por Abraham y lo juramenta por Dios utilizando una costumbre que consistía en poner la mano debajo del muslo para sellar el juramento, algo así como notarizar el pacto.

 

·         Abraham quería que Isaac se casara con alguien de su parentela, de su familia. ¿Cual era el juramento? Que Eliezer no tomaría esposa para Isaac que no fuera del lugar de donde Abraham había sido escogido. Eliezer, sabiendo lo que representaba el compromiso que hizo con su señor, le expone a Abraham su preocupación; “Quizás la mujer no querrá venir en pos de mi a

esta tierra.”

 

·         Abraham solo le pide, cuídate de que mi hijo no vuelva allá, al lugar de donde yo salí. Aquí hay un principio: No es lo mismo cuando es Dios quien escoge o cuando es uno quien escoge! Abraham tenia la seguridad de que Dios estaba en control y le dice a Eliezer; “Jehová, el que me tomo, me hablo y me juro diciendo, a tu descendencia daré esta tierra; Dios enviara su ángel y tu traerás de allá mujer para mi hijo.”

 

·         Eliezer sale con una promesa de Dios y su señor que el ángel de Dios sería enviado delante de él. Sale entonces con diez camellos de su señor con toda clase de regalos. Aquí hay otro principio: “Nunca salgas a buscar algo importante con las manos vacías.”

 

·         Eliezer emprende su largo viaje y llega a Mesopotamia, la ciudad de Nacor y decide quedarse a fuera de la ciudad, junto a un pozo de agua a la hora en que salen las doncellas por agua.

 

·         Quiero que veas la parte humana en los procesos de Dios. Eliezer no sale con las manos vacías, busco un lugar estratégico donde salían las doncellas por agua, el pudo haber dicho, “esto no puede fallar, Dios hablo. Dios que haga.” Pero el no pensó de esa manera. En Génesis 24:12, Eliezer le pide a Dios tener un buen encuentro, su oración no era tan solo tener un encuentro, sino un buen encuentro. Una buena mujer para Isaac; en otras palabras lo que Dios ya había escogido y para estar seguro que esto sería así, pide una señal.

 

·         Podemos tener todo lo que aparentemente se necesita para obtener lo que Dios nos ha prometido, porque es el deseo de Dios que lo recibamos. Pero se requiere una acción correcta de nuestra parte.

 

·         Los regalos que llevaba Eliezer, representaban que del lugar de donde él salió había seguridad económica para la joven escogida. Pero a pesar de todas las estrategias del criado de Abraham, oro a Dios pidiendo sabiduría.

Conclusión:  Hemos creído que tan solo descansando en sus promesas será suficiente para alcanzar todo lo que él nos ha prometido. Se quiere  algo más que un buen deseo. Hará falta determinación, esfuerzo, obediencia, disciplina y más.

 

“ Continuara….”