T E S T I M O N I O S

096.JPGTodo comenzó con unos mareos y dolor de cabeza, estos cada vez más Fuertes y seguidos, hasta el punto que me desmayaba. Mi doctor de cabecera en ese momento me diagnostico “Vértigos.”

El día 30 de Marzo del 2006, me sentía mal de salud y decidí llamar a mi doctor. Cuando llego a su oficina, sufro un desmayo, el me examina y me manda para mi casa. Cuando llego a mi casa, mi hermano, quien me fue a buscar, me da unas pastillas para el dolor de cabeza y me quedo dormida. Horas después despierta para darme de cuenta que no hablar, ni caminar y mi brazo derecho continuaba con movimientos involuntarios. Al otro día mi esposo llama al doctor y le explica lo que estaba pasando conmigo. Llegamos hasta la oficina del médico y cuando él me ve se da de cuenta que los mareos y el dolor de cabeza no eran los Vértigos. El me envía a un internista ese mismo día porque el ya no podía atenderme por mi enfermedad. El internista me envía a un Neurólogo, el cual no me quiso atender. Regresamos de nuevo al Internista y el decide enviarme al Centro Médico en Rio Piedras. Por fin aquí me atendieron, ya habían pasado cuatro (4) días desde que mi salud se empeoro.

En el Centro Médico de Rio Piedras, estuvo varios días en intensivo. Yo en ese momento de mi vida pensé muchas cosas; yo no le servía al Señor y emplazo al Señor y le reto y le digo, “si tu verdaderamente existes, tú me sanas y si me sanas, te serviré hasta el último de mis días.” Me hacen varios estudios y todos salen bien. No podían hacer nada mas por mí, fue su respuesta. Me dan de alta y me envían hacerme más estudios fuera del hospital. Visito otro Neurólogo que se intereso en mi caso. Pero tampoco encontró nada, todos los estudios Neurológicos que me hizo salieron bien. O sea mi salud no estaba bien y tampoco tenía un diagnostico.

Comienzo a congregarme en mi iglesia, Centro de Adoración Fuente de Poder y en un Culto de Sanación en el mes de Agosto 2006, el Señor me sano. Aquí fue donde encontré al mejor medico por excelencia. Hoy día pertenezco y soy una de las líderes del Ministerio de Danza, brinco y salta con alegría, y vivo agradecida de mi Dios!

 

 

Efraín Jatniel Agosto Erazo nació el 8 de julio de 2004 a las 5:44 p.m. en el Hospital Hermanos Meléndez en Bayamón, Puerto Rico. Jatniel siempre se ha caracterizado por ser un niño con una gran simpatía, carisma y sobre todo con una espontaneidad única que lo diferencia de cualquier niño de su edad.

Fue el domingo 3 de julio de 2005 cuando mi esposo y yo vimos mover la mano de Dios en nuestras vidas como nunca antes. Este día mientras mi esposo lavaba las ventanas de la casa Jatniel cayó dentro del cubo de detergentes que él utilizaba. Cuando me percaté que Jatniel se había ido de mi lado ya habían pasado aproximadamente más de 3 minutos, y fue entonces cuando lo encontré dentro del cubo, morado, ya no respiraba, y se encontraba completamente inmóvil. No tengo palabras para explicar la mezcla de sentimientos que vienen a la vida de una madre cuando encuentra a su bebé de solo 11 meses de edad en estas condiciones.

Salí desesperada en busca de mi esposo con el bebé en brazos buscando una solución o explicación a lo que estaba sucediendo. Fue entonces cuando luego de varios minutos con el bebé en brazos decidí colocarlo en el patio de mi casa y repetí una y otra vez: "Dios por favor no me quites a mi bebé", luego le coloqué su cabecita hacia trás, le di en su pecho, y por último, respiración boca a boca. Instantáneamente el bebé empezó a botar espuma con líquido por su boca. Créanme, cuando aplicaba éste procedimiento de primeros auxilios no tenía ni la más remota idea de lo que hacía, a estas alturas la única explicación que encuentro es que en esos momentos era un instrumento que Dios necesitaba utilizar para devolverle la vida a Jatniel.

Una vez llegamos al hospital Jatniel seguía con su pulso, presión y latidos muy bajos, así que el médico de turno hacía todas las gestiones para conseguir un hospital que tuviera cabida para un bebé en la sección de intensivo. Mientras todo esto sucedía había una iglesia en Puerto Rico, parte de la iglesia que se encontraba fuera de Puerto Rico, una familia y unos amigos que no dejaban de pedir a Dios por la pronta recuperación de Jatniel. En ningún hospital había cupo para Jatniel, no había ambulancias para trasladarlo a otro hospital, ya que se encontraban en otras emergencias y Jatniel seguía en la misma condición y ya el médico de turno hablaba de entubarlo. Fue cuando recibimos una llamada de un hospital de la capital notificándonos que si recibían a Jatniel. Jatniel estuvo en cuidado intensivo solo un (1) día, y el médico, mientras yo explicaba todo lo que había sucedido, y al ver la pronta recuperación del bebé, trataba de buscar explicaciones científicas a algo que solo era obra de un milagro de Dios.

Jatniel estuvo solo tres (3) días en éste hospital. En la actualidad Jatniel goza de una excelente salud y todo su estado físico y mental es de un niño completamente sano. Nunca mi esposo y yo podremos pagar el regalo de vida doble que le ha dado Dios a nuestro primogénito y nunca dejaremos de servirle, adorarle y venerar el nombre de Aquel que ha dicho "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá".

Wilnelia Erazo